No estoy de acuerdo con la desigualdad en el trato a los personajes públicos, pero me da más coraje todavía el que se establezcan diferencias entre clases sociales y con ello se permitan unas cosas a unos y ningunas a otros.

Si la caricatura de la imagen no es más que eso, una caricatura, en la que salen personajes de la realeza (desnudos y follando, vale, pero tampoco es nada que no hayan hecho ambos) a los que nos guste o no, mantenemos con nuestros impuestos.

Pues ahora resulta que encima nos van a pedir daños y perjuicios por una imagen de chiste, cuyo único ánimo es sacar una sonrisa.

A todas luces debería verse así de claro: Es un chascarrillo gráfico, no un golpe de estado que requiera de este mini-revuelo medático .

¿O nos hemos vuelto todos tontos de repente?